7/5/10

Encuentro en dos (1999)

Cuando finalmente acepté esa comoda soledad, esa burbuja protectora.... todo cambió. Conocí a Hubert y nuevas puertas se abrieron... surgió un proyecto común.
Cruce de nuestros caminos, de nuestras vidas. Dos pares de zapatos (unos suyos, otros míos) que marchan en direcciones convergentes.
No me enfrento a la luz como artificio, la luz me acompaña, me indica el camino, me dirige a la salida, directo a un verdadero comienzo.

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