8/11/15
1/11/14
30/10/14
11/11/13
10/11/13
12/11/12
Autorretrato...mas de lo que parece
"Se dice -y yo así lo
creo-
que es difícil conocerse a uno mismo;
pero tampoco es fácil
pintarse a uno mismo"
Vincent Van Gogh ("Cartas a Theo")
Conocemos
opiniones acerca del origen del arte entre las que se aprecian
amplias divergencias: unos explican el origen del arte como una
especie de invención espontánea (tenía sus raíces en el deseo
humano del adorno); otros lo asociaban al desarrollo de la magia y de
los ritos; incluso hay quién va más allá y sitúa como fuente
más profunda de expresión artística la ansiedad y el miedo del
hombre: su "angustia cósmica". En resumen, agradar o
evocar.
Podríamos
entonces decir (si optamos por la última afirmación) que el arte
surge como una experiencia fundamental que brota de la pasión
innata del hombre de construir un medio de expresión de su vida
interior, de "la necesidad de dar forma a la noche que le
envuelve", incluso podríamos afirmar que el arte surge como
una estricta cuestión de supervivencia.
Con esto me atrevería a plantear otra cuestión: las líneas y formas que nuestros antepasados trazaron sobre la arcilla con sus dedos, ¿obedecen a la casualidad o bien están cargadas de significación simbólica y responden a una necesidad?; es más. ¿ sería esta necesidad manifestada a través de sus manos con el fin de dejar una huella, algo de él mismo que perdurara y, por lo tanto, podría tratarse en cierto modo de un tipo de "autorretrato"?
Con esto me atrevería a plantear otra cuestión: las líneas y formas que nuestros antepasados trazaron sobre la arcilla con sus dedos, ¿obedecen a la casualidad o bien están cargadas de significación simbólica y responden a una necesidad?; es más. ¿ sería esta necesidad manifestada a través de sus manos con el fin de dejar una huella, algo de él mismo que perdurara y, por lo tanto, podría tratarse en cierto modo de un tipo de "autorretrato"?
Trasladamos
estas cuestiones a nuestros días y la situamos en quienes son
esencia y futuro de nuestra sociedad : los niños (e incluso, en
nosotros mismos hace algunos… algunos años).
Desde
que el niño es muy niño… "se" pinta, se autoretrata
pues, si bien es cierto que no lo realiza como si de un autoexamen se
tratara, sí proyecta en el dibujo ("su" dibujo), la
necesidad de manifestarse, de estar, su presencia, la búsqueda de su
lugar y posición en la familia, en la escuela, en la sociedad y , en
definitiva, en el medio que le envuelve. Es
una forma de creación, de dejar su huella, un rastro, una creación
en definitiva.
A
través de su obra, el niño se "expresa", se proyecta a
sí mismo y a su entorno (en el que tiene que "subsistir"). El
dibujo del niño contiene, por tanto, la esencia del ser humano:
expresión y subsistencia, ambas manifestadas a través de ese: "mira
papi/mami, éste soy yo" .
4/11/12
Apuntes frente al espejo
Como nos dice el "Evangelio según San...:
¡El artista que no se haya retratado ...,
que tire la primera piedra!". ¡ah!,¿no?.
1/11/12
Mi pequeña Arcadia
Exposición "Miradas al Arte: Espacios Naturales Alicantinos". Instituto Alicantino de Cultura Juan
Gil-Albert. 2010.
29/10/12
Jardin (IV) (2006)
ENSAYOS
FRENTE AL ESPEJO
Es la primera imagen que veo cada día al salir al jardín:
un hermoso pino.
Al principio, al comenzar a dibujar, no era más que un simple árbol.
Árbol que sin saber porqué, me atraía, me fascinaba. Poco a poco,
a medida que realizaba más y más ensayos-bocetos, estancado,
petrificado delante del pino, éste se fue metamorfoseando en cuerpo,
su corteza se hacía piel… mi piel. El jardín se había
convertido en un gran espejo en el que me miraba y en el que me
encontré.
Ejemplos de Bocetos de unos 22x28cm
Autorretrato definitivo en 70x100 cm
21/10/12
Jardin (III) (2006)
DESARROLLO TÉCNICO: PIEDRA Y PAPEL.
“Ascended a una cima
para ser en ella la escultura,
para que todo lo que
hayáis visto os haga de pedestal.”
PEREJAUME (11)
La obra o proyecto
queda planteado en dos planos diferentes e interrelacionados. En un
primer término y como protagonista fundamental (generador del
segundo) se halla el jardín en sí mismo. Jardín como realidad en
proceso de construcción, pero dispuesta ya para la experiencia, para
la contemplación. El segundo apartado correspondería al resultado
plástico de la experiencia en sí, a través del dibujo.
Para lo primero,
bastaría con un paseo, como experiencia directa para sentir, para
disfrutar su tranquilidad, respirar su aire… Ante esta
imposibilidad, me veo obligado a intentar transcribir el espacio a
una serie de fotografías. No pretendo que dichas fotografías sean
artísticas, no tendría sentido. Fotografías pues como
simples elementos informativos, fotografías en blanco y negro como
documentación de algo que no se puede documentar. Presento las
fotografías como extra, como anexo No tiene sentido hacerlas
partícipe de la obra en sí, pues no son un objetivo, sino un
vehículo de información, un conjunto de fragmentos, imágenes de
una realidad a la que representa, pero de la que no participa.
Mostraré parte del proceso: el antes y el después, el pasado y el
presente, entendiendo el presente como germen de futuro.
Las fotografías
incluidas en la introducción -Jardín: Hombre y Naturaleza,
Materia Y Espíritu- corresponderían al estado en que se
hallaba el jardín cuando compramos el terreno. El resto de las
fotografías irán mostrando los cambios que se irán introduciendo
en el jardín. Fotografías narrativas, cómplices en el proceso.
Teniendo en cuenta
que las relaciones entre arte y naturaleza quedan condicionadas por
la cualidad de segunda naturaleza que posee el arte en cuanto
producto humano, el arte asume, pues, el papel de herramienta entre
el conocimiento y la naturaleza original.
Dibujo como
herramienta y dibujo como reto. Dibujar es, al igual que la
albañilería, un volver a aprender lo desaprendido, lo olvidado, lo
infravalorado y en cierto modo, incluso despreciado. El jardín
supone una marcha atrás, un retomar aquello que por más que he
intentado olvidar… no he podido. Resulta curioso el paralelismo
que, en mi caso, se establece entre el dibujo y la albañilería,
entre la primera naturaleza del jardín y la segunda del papel.
Gris cemento, gris
carbón. La misma mano que recoge piedras, que sujeta la paleta, que
mezcla arena y cemento, que hace caminos… , dirige el carboncillo
dibujando sobre el papel. Caminos sobre el terreno y líneas sobre el
papel. Líneas que oscilan entre la fragilidad más extrema, llenas
de sensibilidad, repletas de espiritualidad… y la dureza de la
escisión más rotunda, generadora de la unidad.
Pero el dibujo no es
únicamente un reto. Es la única técnica que me permitiría,
gracias a sus cualidades o características, conseguir mis objetivos.
La discreción del
dibujo es similar a la de mi intervención en el jardín. Su
instantaneidad me permite describir la experiencia contemplativa en
estado puro, sin que haya lugar ni tiempo para la razón. Me permite
mostrar la naturaleza sin competir con ella.
Busco la sencillez
del dibujo. Pero esta sencillez no equivale a austeridad en un
sentido orientalista pues, mi jardín no es austero, es esplendor, es
un jardín en demasía. Si no uso color es simplemente porque es
innecesario y, como tal, sólo serviría como elemento de
distracción. La economía de elementos no es tampoco una economía
de fuerza pues, no me importa desperdiciar energía en aquello que
amo. Es una economía que permita visualizar fácilmente, a través
de la insinuación, el dibujo como unidad.
La capacidad de
insinuación que posee el dibujo, el mostrar lo máximo con lo
mínimo, es lo que convierte al observador en actor y partícipe de
ella. Es él quien termina la obra, quien la da por concluida.
(11) Perejaume. Catálogo:
Perejaume.
Galería Soledad Lorenzo.
Madrid. 1999.
19/10/12
Jardin (II) (2006)
JARDIN COMO PROCESO.
“La vida, como el
arte,
no es un instante, es un
proceso."
R. MORRIS (7)
Hace algo más de un
año que comenzamos (8) este proyecto. Compramos una casa en el
campo, con un jardín que no era más que un inicio, un terreno lleno
de posibilidades. Volví a ser albañil, me hice jardinero.
Aquí el proceso se
realiza en un doble sentido. Por un lado está la acción del hombre
(nuestra actuación) sobre el jardín y por otro está la acción de
naturaleza en sí misma, que transforma el jardín en una
arquitectura espacial que se transforma con el tiempo, sujeto
a un ciclo vital, que se mueve en el circulo de las estaciones, en su
renovación biológica. Tiempo como presencia absoluta de la
naturaleza. “Jardín que sobrepasa la caducidad del tiempo”
(9).
Me siento un artista
trabajando directamente sobre la naturaleza. Como un
artista-jardinero que dibuja caminos con piedras y cemento, que
separa planos y alturas, delimitando espacios a través de contornos.
Es una especie de intervención, pero no sobre el lugar, sino más
bien con el lugar. No pretendo dominar la naturaleza, sería
absurdo. Sólo pretendo ayudarla en su camino, en se crecer.
El arte del jardín
es el embellecimiento de la tierra por medio de todas las
posibilidades que la tierra ofrece a la intuición, flores, arbustos,
árboles… combinadas de forma diversa y conforme a una idea, a un
pensamiento no planificado que surge de la interacción con el
terreno. Me dejo llevar por el jardín, por sus formas y pendientes,
actuando en función de ellas. Las leyes que construyen el jardín,
luz, composición, ritmo… no surgen de la razón, sino
de la relación con la naturaleza, como partícipe de una trama que
ella me insinúa, de un secreto que me llega al inconsciente.
El jardín tiene que
ser entendido como naturaleza enteramente subjetivada en la que el
artista-jardinero hace con los elementos del jardín lo mismo que el
poeta hace con las palabras:“los junta de tal modo que parecen
nuevos y excepcionales y, al mismo tiempo, es como si por primera vez
fuesen ellos mismo y se acordasen de ellos mismos” (10).
Crear un camino es
cansado pero… maravilloso. Busco piedras en el campo a modo de
objeto encontrado y busco también, para ellas, un lugar en el
que depositarlas. Pero no en cualquier lugar. Debo encontrar aquel
que le corresponda, aquel que ellas mismas estaban esperando.
Intentando disponerlas de forma más o menos armónica, más o menos
equilibrada, pero siguiendo su forma y no la mía, respetando el
entorno. No se trata de crear caminos, sino de caminar.
El resultado ha de
ser hermoso pero discreto, debe pasar desapercibido, integrado en el
paisaje. Instalación realizada para en realidad no ser vista, para
pasar desapercibida. El objetivo es que una vez terminada la
intervención ha de parecer que siempre ha estado ahí. La discreción
del resultado es mi objetivo y mi triunfo. La belleza de la
contemplación… mi premio.
A través del jardín
participas de la magia de la naturaleza, del misterio que encierra
una semilla, de la esencia de la vida. Plantar una bellota y ver
como, poco a poco, va apareciendo, haciéndose más y más visible
una encina; pasear y descubrir como de la nada van surgiendo esbozos
de futuros pinos… es indescriptible.
(7) Morris,
Robert. Continuus Project Altered Daily.
Londres. 1993. Citado por Raquejo, Tonia en Land Art.
Arte Hoy. Editorial Nerea. Madrid. 1998. Pág.. 61.
(8) No estoy solo en esta
aventura. Mi marido, Hubert, es parte fundamental en este proceso, en
esta experimentación, en esta metamorfosis que vive el jardín, que
vivimos nosotros.
(9) Añón Feliz, Carmen. Op.
cit. Pág. 42.
(10)Von
Hofmanns, Hugo. Gärten. Citado
por Asunto, Rosario en: Ontología y
Teología del Jardín. Tecnos.Madrid.
1991. Pág. 141.
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